no está satisfecha

Lo nuevo de Jimi Hendrix

Publicado: 2013-03-28

Supongo que nadie discute que James Marhsall Hendrix, Jimi, es uno de los más geniales músicos del siglo XX y probablemente también de todos los tiempos. En todo caso es una figura única que además provoca una muy comprensible idolatría entre sus seguidores, quienes lo adoran —o adoramos— casi como a un icono religioso. Con razón, puesto que es lo más parecido a una divinidad que ha pisado la Tierra. Y dado que son muchos sus seguidores en todo el mundo, cualquier edición de nuevo material suyo puede llegar a convertirse en un acontecimiento. Así ha sucedido con la edición de este disco, People, Hell & Angels. Publicado a principios de este marzo de 2013, ya en febrero dio que hablar cuando el primer single extraído—Somewhere— desbancó a Adele del número uno de las listas de sencillos en los Estados Unidos. Lo cual significa, supongo, que todavía habemos muchísimos seguidores de Hendrix sueltos por ahí.

Lo primero que habría que aclarar que se tratada de un disco fundamentalmente dirigido a quienes ya sean fans de Hendrix. Si tú, amigo lector o lectora, no estás demasiado familiarizado con la obra básica del legendario guitarrista zurdo de Seattle, deberías empezar con los tres discos en estudio que publicó en vida: Are you experienced?Axis: Bold as LoveElectric Ladyland. Ahí, en esos tres trabajos, está el 95% de sus canciones más clásicas y el sonido de esos discos es precisamente con el que alguien tan perfeccionista como Jimi querría que lo conociesen los profanos. Después de adquirir esos tres álbumes, yo pasaría al disco semi-póstumo Cry of Love (o su versión revisada y extendida, First rays of the new rising sun), el cual no pudo terminar en vida pero donde dejó casi todas sus pistas ya grabadas, así que realmente suena a puro Hendrix. Más adelante probaría con la extraordinaria recopilación de actuaciones radiofónicas BBC Sessions y con el directo Band of Gypsys, por ejemplo. Esto, para empezar, en el caso de que no estés familiarizado con su música.

Sin embargo, para quienes hemos escuchado estos discos una y otra vez durante muchos años, la edición de nuevo material es como maná del cielo, especialmente si se trata de grabaciones con buena calidad de sonido. Este People, Hell & Angels ha sido supervisado por Eddie Kramer, el ingeniero de sonido que trabajó codo a codo con Hendrix (además de con los Beatles y otros grandes nombres) y sabemos que Kramer siempre fue escrupuloso con el legado de Hendrix —algo que no podría decirse de todos los involucrados—, así que ya tenemos una garantía por ese lado. Además parece ser que es una de las últimas oportunidades de que podamos adquirir grabaciones inéditas en estudio. Kramer asegura que después de esto ya no hay material para editar en un futuro, salvo discos en directo. Probablemente sea cierto, si tenemos en cuenta todo lo que ya se ha publicado póstumamente en las cuatro décadas que han transcurrido desde la muerte de Jimi Hendrix. Pese a su temprana desaparición —con veintisiete años— y pese a lo brevísima que fue su carrera como músico famoso —apenas cuatro años—, su discografía póstuma es de una extensión enciclopédica y bucear en ella para encontrar el material aprovechable es un trabajo digno de una tesis doctoral. Incluso podría existir una disciplina centrada en ello: la “hendrixología”. De hecho, como todos los fans bien sabemos, se han editado muchísimas cosas (la mayoría, por no decir todas) que Hendrix jamás hubiese permitido que se publicasen, incluyendo directos con un sonido espantoso, jam sessions sin sentido o ensayos que quedaban registrados con todos los errores típicos del momento. Nada de eso hubiese visto la luz de estar él vivo. Eso sí, hay parte de ese material que los fans hemos agradecido aun sabiendo que Jimi no lo hubiese publicado jamás. Aunque también habría que decir: que levante la mano el seguidor de Hendrix al que no han estafado con más de un vinilo que parecía prometedor y que después contenía grabaciones inaudibles hechas con un magnetófono de los años sesenta en alguna sala de acústica terrible. Sí, la explotación comercial de la figura de Hendrix ha alcanzado límites absurdos… no sé si existe algún otro músico cuyo material haya sido exprimido de esa manera tras su muerte.

People, Hell & Angels, por suerte, es otra cosa y forma parte del material que sí tenemos que agradecer, y mucho. Eso sí, no todo es exactamente “nuevo”: lo son las tomas, pero (casi) todas las canciones ya nos sonaban de antes. Se trata de doce temas grabados en estudio durante el periodo de transición 1968-69, cuando Hendrix había disuelto la Experience y estaba buscando un nuevo sonido. Sin embargo, cuando digo “en estudio” no me refiero a que se trate de canciones completas y perfectamente arregladas. Es fácil distinguir una “canción terminada” de Hendrix por la profusión y perfeccionismo de los arreglos, y aquí no nos hallamos ante eso, sino simplemente ante una colección de demos, de “maquetas” de alta calidad… pero maquetas al fin y al cabo, salvo alguna excepción. Se trata de tomas alternativas o versiones primitivas de canciones que ya han aparecido a lo largo de los años en diferentes recopilatorios —con algún tema sorpresa, como decíamos— pero aun así tienen un gran atractivo por varias razones. Una, la calidad de la grabación, que es muy buena. Dos, son tomas realmente inéditas que nunca habían salido del baúl, ni siquiera —que yo sepa— en discos piratas. Tres, ya decíamos que ha supervisado las mezclas Eddie Kramer, el hombre en quien Hendrix confiaba en vida para obtener el mejor sonido posible. Cuatro, las interpretaciones son muy buenas, no es uno de esos directos descontrolados donde Jimi iba totalmente colocado y tocaba con la guitarra desafinada.

El sonido es, pues, propio de una demo: poca instrumentación, un sonido crudo y simple (no tanto como en los “directos en estudio” de la BBC Sessions, pero mucho más sencillo y directo que sus elaboradísimos álbumes con la Experience), con el grupo generalmente reducido a los instrumentos básicos y sin demasiada ornamentación. Esto resulta interesante: ya sabemos lo aficionado que era Jimi a adornar su música de estudio con arreglos de lo más barroco, pero aquí le tenemos registrando versiones muy elementales de esas mismas canciones: voz, guitarra, bajo y batería. Eso sí, que nadie espere tomas alternativas de Purple HazeLittle Wing. Aquí hablamos de canciones relativamente “menores” en su discografía, al menos en cuanto a popularidad. Con la posible excepción del blues Hear my train a comin’, que sí es un básico en su repertorio, el resto son temas que probablemente sólo conozcan los más acérrimos seguidores (SomewhereIzabellaCrash LandingEarth blues) pero que no suenan en anuncios o películas. Aunque también hay sorpresas que van más allá de lo previsto, como esa fantástica Mojo Man (¡Hendrix haciendo funk! ¡¡Impresionante!!) escrita y cantada por Albert Allen. También es muy interesante comprobar cómo evolucionaban algunas de las canciones más clásicas de su última etapa: tenemos por ejemplo Hey Gypsy Boy, que es básicamente la semilla de lo que después se convertiría en la bellísima Hey Baby, aunque todavía por refinar, sin la evocadora introducción instrumental ni el dramático estribillo que le dieron todo su empaque a la canción definitiva. O la curiosa Inside Out, que Hendrix no editó como tal pero cuyos fraseos de guitarra —muy reconocibles— pasarían más adelante a formar parte de Ezy Rider. Básicamente podemos asomarnos a una parte del proceso de creación de varias de aquellas canciones que terminarían en discos póstumos que los fans consideraron inmediatamente imprescindibles como Cry of love oCrash Landing. Por lo demás, acompañan a Hendrix nombres de esperar en esa etapa de su carrera como Buddy Miles a la batería (aunque también está Mitch Mitchell en algunos temas, por si alguien echaba de menos sus característicos redobles a contratiempo), Billy Cox al bajo, Larry Lee a la segunda guitarra en un par de temas, e invitados como Stephen Stills a las cuatro cuerdas en una canción o Lonnie Youngblood como vocalista y saxofonista en otra. Vamos, escuchar esto es como si abriésemos la puerta del estudio en 1968 para ver qué tal iba todo y preguntar “eh, Jimi, ¿en qué canciones estás trabajando ahora?”. Un documento básico para coleccionistas y seguidores acérrimos, aunque repito que quienes no conozcan su música deberían adquirir antes los tres discos de The Jimi Hendrix Experience citados más arriba. Aun así, cualquier aficionado a la buena música, sea o no fan, debería reconocer los enormes valores musicales de este disco.

En resumen, el regalo perfecto para cualquier seguidor de Jimi. Por una vez no hablamos de material innecesario publicado para sacar dinero a los fans, sino de una pieza de auténtico valor histórico y muy, muy buena en su parte musical. Además, como guinda del pastel, una elegante portada y sobre todo un libreto muy, muy cuidado. Si eres seguidor o seguidora de la música de Jimi Hendrix, créeme, ¡vas a querer tener esto en casa! Y si conoces a algún fan de Hendrix a quien quieras agasajar, ya sabes: vas a acertar regalándole esto. Palabra de ferviente hendrixiano.


Escrito por

Homero Ríos Mija

Literatura y cero novedades........


Publicado en

Duda Hache

Otro sitio más de Lamula.pe